La SEMI establece los Estándares de organización y funcionamiento para un servicio de Medicina Interna centrado en el paciente

 

En los próximos años los servicios de Medicina Interna de los hospitales españoles se enfrentan a un gran reto: el incremento de su actividad asistencial, derivada fundamentalmente del diagnóstico, tratamiento y manejo de los pacientes más complejos, lo que obliga a exigentes estándares de calidad. Antes este escenario, la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) ha promovido el proyecto “Los Servicios de Medicina Interna en el Sistema Nacional de Salud del S. XXI: Estándares de organización y funcionamiento para un servicio centrado en el paciente”, desarrollado bajo la dirección de la Fundación Instituto para la Mejora de la Asistencia Sanitaria (IMAS). Los resultados del mismo se han presentado en el marco de la XVI Reunión de Jefes de Servicio de Medicina Interna que reúne en Madrid a cerca de 100 jefes de servicio de medicina interna.

Este estudio define las funciones, organización y cargas de trabajo de las unidades de medicina interna en el Sistema Nacional de Salud, proponiendo un conjunto de estándares e indicadores de estructura, proceso y, especialmente, de resultados. Para alcanzar estos objetivos, se elaboró el informe La Visión de la Medicina Interna en la sanidad del s. XXI, pues “el papel de las Unidades de Medicina Interna solamente pueden ser definidas a partir de una visión compartida del sistema sanitario y el papel que en éste debe desempeñar la Medicina Interna”, afirma el Dr. Francisco Javier Elola, director de la Fundación IMAS.

Además, se revisaron las conclusiones del estudio Recursos y Calidad en Medicina Interna (RECALMIN) que, elaborado por la SEMI en colaboración con IMAS, ponen en relación aspectos de estructura y organización de las UMIS con los resultados en salud.

Para el Dr. Emilio Casariego, presidente de la SEMI, “este documento supone un instrumento de mejora continua de la calidad y eficiencia de las unidades de medicina interna y propone estándares de calidad bajo un acercamiento novedoso. Hasta ahora las diferentes propuestas se basaban más en las modalidades asistenciales, es decir, en la estructura de los hospitales del SNS (hospitalización, consulta externa, hospitalización de día, etc.) y no en el proceso asistencial. Esta aproximación es clave ante uno de los mayores retos de la Medicina Interna y el Sistema Nacional de Salud: la gestión clínica del paciente crónico complejo, que requiere poner a su disposición un amplio abanico de modalidades asistenciales que permitan garantizar la atención a estos pacientes en el momento y lugar más adecuado”.

Estándares de calidad en diferentes procesos

La atención al paciente agudamente enfermo hospitalizado, el apoyo de consultoría a atención primaria u otras especialidades y la atención al paciente crónico complejo son los procesos clave en las Unidades de Medicina Interna. El documento recoge estándares para cada uno de estos procesos. 

El documento de estándares no solo se centra en los procesos asistenciales, también incluye estándares de estructura organizativa y procedimientos de las Unidades de Medicina Interna, formación e investigación. En este sentido, estas unidades deben disponer de un plan de formación continuado basado en el desarrollo de competencias profesionales y llevar a cabo proyectos de investigación, en especial aplicada. Todos los médicos internistas deberían dedicar al menos un 20% de su tiempo a aspectos organizativos y de gestión así como de formación continuada e investigación. Este tiempo se incrementa al 40% en el caso de los tutores y al 60% en el de los responsables de la Unidad. En total, el documento propone 77 estándares, 47 mandatos y 30 recomendaciones, para mejorar la calidad asistencial de la Medicina Interna.  

Próximos pasos

Una de las dificultades principales que suele tener la investigación reside en cómo trasladar el conocimiento a la práctica diaria. Según el Dr. Elola, “una de las posibilidades a futuro de este documento sería la de iniciar un proceso de acreditación por parte de la SEMI, contrastando los estándares y recomendaciones que se proponen con los indicadores de calidad y eficiencia de las unidades a fin de conciliar con responsables de los servicios de Medicina Interna y los gestores sanitarios los estándares, dando una aplicabilidad real al documento, como instrumento de mejora continua de la calidad”.

“Existe una importante diversidad (constatada en el proyecto RECALMIN) entre hospitales y entre Unidades de Medicina Interna, que en parte responde a ámbitos poblacionales y tamaño y complejidad hospitalarias distintas, por lo que una vez formulados los estándares, recomendaciones e indicadores, éstos se deben adaptar a los distintos contextos”, concluye el Dr. Elola.

Presentación del Dr. Javier Elola

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo. Acepto las cookies de este sitio. Políticas de privacidad