El director de IMAS defiende la necesidad de un marco legal propio fuera del Estatuto para la profesión médica
El director de la Fundación IMAS y presidente del Comité de Profesionalismo Médico del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (ICOMEM), Francisco Javier Elola, participó el 28 de enero en la Jornada Informativa por la defensa de un Estatuto Médico propio celebrada en la sede del Colegio. El encuentro, que reunió a organizaciones médicas, representantes de pacientes y profesionales sanitarios, tuvo lugar en un contexto marcado por el reciente acuerdo entre el Ministerio de Sanidad y varias organizaciones sindicales sobre el nuevo Estatuto Marco del personal estatutario del Sistema Nacional de Salud, aprobado sin la participación directa de la profesión médica.
Entre los aspectos más críticos señalados destacan la consolidación de jornadas laborales excesivas, con guardias de hasta 24 horas y semanas de 45 horas de promedio sin un reconocimiento efectivo de horas extraordinarias, la falta de una regulación adaptada a la continuidad asistencial y a las distintas realidades clínicas, y la ausencia de un reconocimiento profesional, formativo y retributivo acorde con la responsabilidad y cualificación del colectivo médico.
Durante su intervención, Elola defendió que la reivindicación de una regulación específica para los médicos “no es una demanda gremial ni elitista”, sino una condición necesaria para el correcto funcionamiento del sistema sanitario público. A su juicio, uno de los principales problemas del Estatuto Marco es que “asume que la relación de los médicos con las administraciones puede encuadrarse en un marco general”, ignorando la singularidad del colectivo médico como base profesional del sistema sanitario.
“No somos funcionarios si no profesionales que defendemos los intereses del paciente”, ha afirmado emocionado. “Nos tenemos que salir de la lógica de la administración que crea una ley y sobre ella crea un órgano para ejercer un control… Nuestras normas son las guías de práctica clínica, los instrumentos de gestión clínica y el código deontológico”.
“Es el conocimiento científico médico el que debe orientar la toma de decisiones en la organización y gestión sanitaria”, subrayó, por lo que “nuestra relación con la administración no puede ser de subordinación sino de colaboración”.
El director de la Fundación IMAS recordó que ya existió en España un Estatuto específico para los médicos en 1966 y señaló que, desde entonces, apenas se han producido cambios sustanciales en la relación entre los médicos y las administraciones. “El sistema sanitario necesita garantizar atención las 24 horas, los 365 días del año, y eso exige una regulación de la jornada distinta, flexible y adaptada a cada servicio”, explicó, insistiendo en que no es comparable la organización del trabajo en una UCI, en urgencias o en atención primaria.
En el marco de la jornada, Elola también anunció su compromiso, como presidente del Comité de Profesionalismo Médico del ICOMEM, de impulsar un documento de posicionamiento que permita concretar propuestas para una regulación específica de la relación entre los médicos y las administraciones. Este trabajo, señaló, partirá de las reflexiones recogidas en el documento El médico en la España del siglo XXI y buscará incorporar distintas miradas dentro de la profesión médica, así como la participación de sindicatos y asociaciones profesionales.
“Lo mejor que hay que hacer con el estatuto es salirse del estatuto e ir hacia una relación de carácter laboral o de servicios como sucede en el resto de países de la Unión Europea con economías avanzadas”, sentenció.

