FACME e IMAS proponen reformas en la política sanitaria con un manifiesto

El texto ha sido suscrito por la profesión médica y las organizaciones de pacientes

Manifiesto

 

 • El objetivo de este documento es poner a disposición de los ciudadanos, los partidos políticos y la administración, la opinión y la voluntad de cooperación de los médicos en las políticas que se desarrollen en nuestro SNS.

• Centrar la asistencia en el paciente, la transparencia, invertir en TIC, financiar adecuadamente al Sistema Nacional de Salud o incentivar la participación de los profesionales en la gestión de los servicios son algunas de las medidas medidas imprescindibles para llegar a tener un SNS equitativo, eficiente y de calidad para todos.

• Las instituciones firmantes censuran la vinculación del derecho a la relación laboral y reclaman que la asistencia sanitaria pública sea un derecho universal de la ciudadanía, no vinculado a la relación laboral.

“La necesidad de cambios en el modelo asistencial de nuestro Sistema Nacional de Salud se ha puesto de manifiesto desde todos los agentes involucrados en el mismo, pero para poder llevar a cabo esta necesaria transformación del Sistema es preciso que se aúnen los esfuerzos y se consensuen objetivos comunes”. Así lo ha señalado el doctor Carlos Macaya, presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), durante la presentación del Manifiesto “Los retos del Sistema Nacional de Salud en la próxima legislatura”, un documento impulsado por FACME y la Fundación IMAS en el marco del convenio que mantienen ambas instituciones.

 

El texto, que establece 12 puntos fundamentales de actuación, ha sido suscrito por la Organización Médica Colegial (OMC), la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina, el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) y el Foro de la Profesión Médica de España. Este manifiesto pone de relieve la voluntad de las sociedades científico-médicas por cooperar en las políticas que se desarrollen en el Sistema Nacional de Salud y exige a los políticos que van a tener responsabilidad en su gestión tras las elecciones (autonómicas y generales) una serie de reformas para mantener un sistema sanitario público y universal de calidad.

Los por qués de este manifiesto

Los ajustes económicos del SNS se han traducido en reducciones de personal y salariales, en menor innovación tecnológica, en un aumento de las listas de espera, en un incremento del copago y -lo que probablemente es más grave- un cambio radical en la naturaleza del SNS, introducida en el Real Decreto Ley 16/2012, vinculando el derecho a la asistencia a la relación laboral en lugar de ser un derecho universal de ciudadanía. Por el contrario, no se han abordado las reformas que precisa el sistema en su modelo asistencial, gobernanza y gestión, debido a los cambios demográficos (aumento de la esperanza de vida, cronicidad, co-morbilidad) por lo que los retos a los que se enfrenta el SNS, muchos de ellos arrastrados desde hace largo tiempo, han sido agravados por los recortes. Por ese motivo, “hemos querido elaborar un manifiesto antes de la próxima legislatura en el que se propongan las reformas necesarias que deben existir a nivel asistencial, de gobernanza y gestión. No pretendemos defender nuestros intereses, sino los de los ciudadanos, usuarios y pacientes, que son los destinatarios del SNS” explica el presidente de FACME, el Dr. Carlos Macaya.

La Fundación IMAS ha trabajado estrechamente con FACME en la elaboración de este manifiesto. “Es nuestro objetivo como Fundación para la Mejora de la Asistencia Sanitaria ser un instrumento al servicio de las sociedades científico-médicas para contribuir a aumentar la calidad y eficiencia de los servicios sanitarios. Creemos en que los profesionales médicos tienen mucho que decir y hacer para el beneficio del Sistema Sanitario y de los pacientes y así lo hemos plasmado en este manifiesto”, ha explicado Francisco Javier Elola, Director de IMAS.

Aumentar la eficiencia, la transparencia, una correcta financiación e incentivar la participación de profesionales en la gestión son algunos de los puntos clave

Se debe adecuar la asistencia sanitaria a las necesidades, reza el texto. Uno de los grandes retos que afronta el SNS son los paciente crónicos, muchos de los cuales son dependientes, muy longevos y con un alto nivel de fragilidad. “Se deben crear redes asistenciales para cada bloque de pacientes que garanticen la atención del paciente en el lugar más apropiado en cada momento”, ha explicado el Dr. Macaya.

El SNS está financiado por todos los ciudadanos, utilizando un volumen de recursos que se sitúa sobre el 40% del presupuesto de las Comunidades Autónomas. Por eso, el uso eficiente de los recursos que se destinan al SNS es una obligación ética. El manifiesto demanda la necesidad de garantizar la transparencia y la rendición de cuentas ante la sociedad y profesionalizar la gestión, así como potenciar la autonomía y responsabilidad de los profesionales. “No se puede aspirar a una sanidad de calidad para todos los españoles si el gasto sanitario público se sitúa por debajo del 6,5%” (en referencia al programa de estabilidad del gobierno que aspiraba de una reducción del gasto sanitario hasta el 5,1% del PIB), recoge el texto. En este sentido, para garantizar una financiación territorial más justa, debería promoverse una modificación de la financiación autonómica, que estableciera un gasto mínimo con una estimación de “per cápita”, ajustado por necesidad. “Hay grandes diferencias entre el gasto sanitario de unas Comunidades a otras”, ha señalado el Dr. Macaya.

“Hay que situar al paciente en el centro del sistema sanitario, pero esto implica cambios de gobernanza y gestión del sistema asistencial”, ha explicado el Presidente de FACME. “El derecho del paciente a elegir debe acompañarse de información sobre los resultados en salud de los diferentes centros y servicios sanitarios. El paciente no conoce los estándares más adecuados para el manejo de su enfermedad”, ha dicho. Mejorar la calidad, medir, evaluar por resultados y hacer pública la información son algunos de los retos del SNS que requieren de una cooperación entre sociedades científicas y administraciones sanitarias públicas.

El Dr. Antonio Zapatero, tesorero de FACME y Vice-presidente de la Sociedad española de Medicina Interna, ha explicado que las Sociedades Científicas tienen un papel crucial a la hora de establecer estándares. “El SNS es una fuente inmensa de desarrollo de investigación que debe explotarse como un modelo productivo nacional”, ha dicho Zapatero. “Proponemos la creación de una Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías Sanitarias independiente, vinculante y con la participación de las sociedades científicas”. “Las políticas de personal”, por otro lado, “deben de estar basadas en las competencias de los profesionales e incentivar las mejores prácticas”, así como a los profesionales que tengan mejores resultados. El manifiesto muestra que la inversión en Tecnologías de la Información y Comunicación (TICs) con visión de sistema son fundamentales para desarrollar un sistema sanitario integrado. “Se necesitan sistemas de información adaptados a la gestión clínica”, ha explicado el Dr. Zapatero.

Aunque el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad se comprometió a dar un impulso a la gestión clínica y su desarrollo, los avances en su implantación durante la legislatura han sido escasos. Hace dos semanas se daba a conocer el borrador del Proyecto de Real Decreto por el que se fijan las bases para la implantación de Unidades de Gestión Clínica en el Sistema Nacional de Salud. “Sin embargo, no vemos que en él se sienten las bases para un inmediato, verdadero y decisivo arranque de la gestión clínica para el conjunto del SNS. Algo que, sin duda, es necesario impulsar, transfiriendo capacidad y responsabilidad de la toma de decisiones de gestión a los profesionales, para mejorar la relación entre la calidad y el coste de los servicios” explica el Dr. Macaya.

Impulsar las iniciativas locales y fomentar estilos de vida saludables entre la población (prevenir antes que curar) son otros de los retos del Sistema Nacional de Salud en la próxima legislatura.