"Queremos adelantarnos a los problemas que puedan surgir con el uso de las TIC en Sanidad"

Entrevista a Julián Pérez-Villacastín, coordinador de la Comisión de Tecnologías de la Información y Comunicación de IMAS

 

Julián Pérez-Villacastín
Recientemenete se han creado tres nuevas Comisiones de Trabajo en el seno de la Fundación IMAS. Una de ellas es la Comisión en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) liderada por Julián Pérez-Villacastín, director del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. El resto de miembros que la configuran son: Ignacio Ayerdi, ex Presidente de Philips Ibérica; Marian Cristina Bas, Gerente del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos; José Luis Bernal Sobrino, Jefe de Servicio de Control de Gestión del Hospital 12 de Octubre; Julio Mayol, Director Médico del Hospital Clínico San Carlos; José Luis Monteagudo, Instituto Carlos III; y Pablo Serrano Balazote, Director de Planificación en el 12 de Octubre. En esta entrevista, su coordinador detalla en qué consiste este Grupo de Trabajo.

Pregunta: ¿Cuáles son los objetivos de la Comisión TIC de IMAS?

Respuesta: El objetivo principal es reflexionar sobre el impacto de las TIC en el ámbito sanitario. Sobre todo nos queremos centrar en aspectos prácticos como pueden ser analizar la utilidad real de la historia clínica electrónica y de las nuevas aplicaciones móviles de comunicación entre el personal sanitario. El fin último de todo ello sería poder aportar mejoras que repercutan en la asistencia sanitaria y la salud de las personas.

P: ¿Qué actividades están desarrollando actualmente?

R: Hemos realizado una encuesta acerca de la utilización de WhatsApp entre los profesionales sanitarios. Todavía sólo disponemos de datos provisionales pero los resultados son verdaderamente sorprendentes.

P: ¿Cuáles son las acciones a futuro?

R: Tras hacer un análisis de la situación queremos, con datos reales, proponer soluciones y adelantarnos a posibles problemas que puedan surgir. Por ejemplo, con la historia clínica digital, vamos a estudiar los diferentes tipos de historia clínica digital que se están usando en el Sistema Nacional de Salud para averiguar cuáles son las mejores opciones. Algunas son demasiado extensas y el tiempo que está el facultativo rellenando datos es tiempo que se pierde para ver pacientes.

P: ¿Qué beneficios trae el Big Data al campo sanitario y cuáles son sus riesgos?

R: El Big Data seguro que va a traer tremendos beneficios, algunos de los cuales podemos encontrar hoy día. En Dinamarca, por ejemplo, se están haciendo publicaciones muy interesantes con importantes datos poblacionales. En cuanto a los riesgos, encuentro una amenaza no tanto en el Big Data sino en la cantidad de información que se genera en Internet, la cual no tiene filtros. Se mezcla la información científica de calidad con información poco rigurosa y el usuario puede encontrar dificultades en distinguir una de otra.

P: Estás impulsando un Máster “on line” en aritmología con un importante componente de TIC (casos prácticos en streaming, etc.), ¿podías comentar un poco los objetivos del máster y este componente vinculado a las TIC?

R: Creemos que las TIC pueden ayudar a cambiar la forma standard de aprendizaje de forma que desde tu domicilio o desde cualquier otro lugar puedas aprender como si estuvieras presente en el mismo acto médico. La tecnología te permite interactuar visualizando toda la información necesaria y permitiendo además una participación directa en diferentes situaciones para resolver problemas reales.

P: ¿Será posible en un futuro próximo que los usuarios tengan una relación más estrecha con el sistema sanitario a través de las TIC en España, de forma que se puedan evitar desplazamientos innecesarios y disminuir los costes?

R: Seguro que sí. De hecho, ahora mismo ya es posible la telemonitorización de pacientes con desfibriladores implantables o marcapasos.

P: ¿Qué papel crees que debería desarrollar la Fundación IMAS en la sanidad española?

R: Ojalá pueda cumplir su objetivo fundacional: ser un actor independiente capaz de mejorar directa o indirectamente la salud de las personas contribuyendo a la adaptación del sistema sanitario a los retos que demanda la sociedad actual. Es decir, contribuir a tener un Sistema Nacional de Salud de máxima calidad.